Quito, Ecuador
martes, 3 de noviembre de 2026 22:05
Última hora
Editorial

MAÑANA SERÁ OTRO DÍA

En Halloween el miedo suele durar una noche, pero en Ecuador lo sentimos todos los días.

El verdadero terror está en la angustia de quien sale a trabajar sin saber si volverá, en el comerciante amenazado por la extorsión y en el paciente que llega a un hospital donde faltan medicamentos e insumos.

Por eso, la imagen del presidente Daniel Noboa disfrazado de la Muerte, durante una celebración familiar, adquiere una resonancia inevitable. Nadie debería cuestionar su derecho a compartir una fiesta con sus hijos. Pero los símbolos pesan, especialmente cuando un país convive con la violencia y la incertidumbre. Para miles de ecuatorianos, la muerte no es un personaje que desaparece al quitarse la máscara.

La respuesta a esta realidad no puede reducirse a anuncios, fotografías o disputas políticas. Se mide en vidas protegidas, hospitales abastecidos y ciudadanos que recuperan la tranquilidad. Esa responsabilidad exige resultados verificables y una sociedad dispuesta a exigirlos sin resignarse al miedo.

Y, pese a todo, Ecuador no es únicamente sus tragedias. También es la solidaridad de sus barrios, el trabajo de quienes sostienen sus hogares y la dignidad de quienes se niegan a abandonar la esperanza. Esas fuerzas merecen instituciones capaces de estar a su altura.

Halloween termina cuando amanece. Los problemas del país no. Pero tampoco es eterna la oscuridad: mañana será otro día. Que no sea solo una frase para consolarnos, sino el compromiso de construir un Ecuador donde despertar no vuelva a dar miedo.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más de Editorial

Ver más