Quito, Ecuador
miércoles, 4 de noviembre de 2026 05:11
Última hora
Editorial

El 3 % que no llega a la mesa

El Gobierno celebra que la economía crecerá “muy cerca” del 3 % este año. El Banco Central, el FMI y el Banco Mundial coinciden en que habrá crecimiento. Pero hay una pregunta que ninguna proyección responde: ¿Cuándo llegará ese crecimiento a la mesa de los ecuatorianos?

Las cifras del propio Estado muestran otra realidad. En mayo, apenas el 36,6 % de quienes trabajan tenía un empleo adecuado, es decir, un salario de al menos USD 482 y una jornada completa, según el INEC. Más de la mitad, el 52,8 %, trabaja en la informalidad: sin seguridad social, sin estabilidad, sin horizonte. La caída del desempleo no es motivo de celebración si quienes dejan de estar desempleados pasan a vender en la calle o a trabajar menos horas de las que necesitan.

El Banco Interamericano de Desarrollo acaba de confirmarlo. En su Índice de Mejores Trabajos, Ecuador obtiene 55,9 puntos sobre 100 y ocupa el puesto 12 entre 17 países de la región. En formalidad, su punto más débil, alcanza 21,4 puntos frente a un promedio regional de 30,8. Entre 2010 y 2024, la calidad del empleo en el país mejoró menos de un punto, mientras América Latina avanzó seis. No es un mal año: es más de una década de estancamiento.

A ese cuadro se sumó la crisis eléctrica. Durante semanas, miles de empresas fueron desconectadas hasta 72 horas por semana. Los gremios advirtieron por el empleo y las exportaciones, y el Gobierno respondió con anuncios corregidos en cuestión de horas y listas de empresas que las propias compañías desmintieron. Quien produce necesita reglas claras, no improvisación.

Tampoco ayuda la falta de información. El INEC no publicó a tiempo las cifras de empleo y pobreza de junio, y el retraso se dio sin explicaciones, según advirtió la Corporación de Estudios para el Desarrollo. Un país que no conoce a tiempo sus propios datos difícilmente puede corregir sus problemas.

El malestar ciudadano no se mide en puntos del PIB. Se mide en el joven que no encuentra un contrato, en la mujer que enfrenta la cuarta mayor brecha laboral de género de la región, según el BID, en el comerciante que perdió ventas en un apagón. Crecer es necesario, pero no basta.

Ecuador necesita ya una política de empleo formal, energía confiable y estadísticas oportunas. Mientras eso no ocurra, el 3 % será una cifra para los informes, no una mejora para los hogares.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más de Editorial

Ver más